No es cambiarlo todo. Es quedarme con lo que sí importa.

Feliz 2026. ✨🍀🕯️❤️


Que Dios, la vida, el universo —o en quien creas— te regalen aquello que tu corazón anhela y por lo que estás dispuesto a luchar, incluso cuando parezca que todo tiemble.


Hoy, con el corazón más despierto que nunca, sé que el 2026 será tan bueno como cada uno de nosotros se atreva a creerlo y crearlo. Y hay una frase de mi mamá que siempre me acompaña y confirma esto: la historia la escriben los valientes.

Sí, somos arquitectos de nuestro destino.
O al menos ese albañil que decide construirlo todos los días. Así que más vale hacerlo con cuidado… y con amor.


A mí me gustan los primeros días del año.
Los lunes que prometen.
Los cuadernos nuevos que aún no saben lo que van a contener.
Los propósitos, los viajes a lo desconocido, las historias que apenas comienzan.
Sí, creo profundamente en los nuevos comienzos.
Y en esa hermosa insistencia que tiene la vida de darnos otra oportunidad para empezar de nuevo.


Este año puede ser esa libreta en blanco donde escribamos una historia que, al volverla a leer, nos haga sonreír.


Pero seamos honestos…
¿Todo cambia solo porque cambia el año?
Ojalá así fuera. Pero no.
Nada cambia si seguimos siendo los mismos de siempre. Si no nos damos permiso de sentir, de cuestionarnos, de mirar hacia adentro.


Nos hemos vuelto expertos en no sentir.
En huir del dolor. En anestesiarnos con frases que nos enseñaron a callar lo que duele:
“No llores”,
“No exageres”,
“Sé fuerte”.


Y en ese intento por no rompernos… lo que logramos es vaciarnos.


Vivimos como si estuviéramos en guerra, creyendo que ser fuerte es resistirlo todo.
Pero Dios —o la vida— no nos quiere guerreros…
Nos quiere en paz.
Nos quiere felices.
Nos quiere amándonos, no defendiéndonos todo el tiempo.


Y todas las creencias, caminos y terapias coinciden en eso.


Nos esforzamos tanto por aparentar que olvidamos quiénes somos.

  • Buscamos más el outfit perfecto que la calma interna.
  • Cuidamos más la imagen que la salud.
  • Queremos la foto para demostrar… y no para recordar.


Aquí hago un paréntesis.
Tómate fotos. Muchas. Siempre. De lo que amas. De lo que te hace reír. De lo que hoy parece cotidiano.
Que no nos pase eso de “debí tirar más fotos de cuando te tuve 🎶”.
Porque las fotos no detienen el tiempo… pero abrazan la memoria 💛.


Sigamos…


Muchos propósitos fracasan no porque sean malos, sino porque nacen desde un lugar equivocado. Desde la apariencia. Desde la exigencia. Desde la culpa.


Cuando algo no nace del alma, no se sostiene.


Dato curioso, aunque suene extraño, ¿saben qué uno de los motores más fuertes es la ira?.
Bien canalizada, puede mover montañas. Mal entendida, puede destruirnos por dentro.


Ahí entra esa gran aliada que todos deberíamos cultivar: la inteligencia emocional.


Porque la gente débil reacciona, pero las personas conscientes razonan.


Razonar también es sentir.Sentir con todo el cuerpo. Las personas emocionalmente inteligentes se enojan, lloran, se rompen…
pero respiran antes de herir.
Eligen antes de explotar.
No se trata de dejar de sentir.Se trata de aprender a habitar lo que sentimos sin perdernos ahí.


Date permiso de sentirlo todo. Incluso lo incómodo. Incluso lo que duele. Darte la oportunidad de querer que arda el mundo, pero que te permita entender que lo único que ocupa arder es tu corazón, para vivir con propósito


Solo date cinco minutos para explotar y no te quedes a vivir ahí. Dale su momento… y sigue.


Entenderte no elimina las emociones, pero las vuelve más llevaderas. Y eso hace que avanzar sea menos pesado.

No hay fórmulas mágicas para cumplir propósitos. Eso de los tres, cuatro o diez pasos infalibles para lograrlos es mentira. Son procesos, hay cansancio y hay días donde no se puede.


Y si estás en constante alerta o ansiedad, ya valió. Y además estás cansada o cansado física y mentalmente… peor. Será muy difícil lograr algo así.

Así que lo que requerimos es iniciar por limpiar. Pero no solo es barrer o sacudir. Es limpiar el entorno, las creencias, las relaciones, el corazón. Alejarte de lo que no suma. Soltar rencores y traumas que ya no necesitas cargar.


Y si fallas, porque sin duda podrá suceder, no te abandones. Si un día no logras avanzar en un propósito, no lo dejes: sustitúyelo.
¿Rompiste la dieta? Continúa, al siguiente día como si no hubiera sucedido; pero ese día cumple otro propósito, como escribir o salir a caminar. Cúmplelo. Agradécete. Prémiate. Eso ayudará a sentir que no fracasaste. Además siempre cumple tus promesas contigo.


Crear un hábito no es fácil y cumplir un propósito menos. Toma al menos 21 días sembrar la semilla, cuidarla, regarla y ver que crece. Confía en el proceso.Es un paso a la vez. Divide tus planes a días y cada día haz algo que te acerque a tu sueño.

Los grandes cambios inician por un simple paso. Con la mejor frase de avance que hay: sólo por hoy.


Así que si quieres flores este año, siembra flores hoy y cuídalas. Pronto verás que valió la pena.


Hablando de propósitos, te comparto los míos para este año:
🖤 Quiero acercarme a mis miedos, no para dejar de sentirlos, sino para conocerlos y, aun con ellos, construir mi paz y felicidad.
🖤 Quiero hacerme amiga de la fe. Creer también en mí. Imaginar no solo escenarios catastróficos, sino también mil llenos de amor y dicha.
🖤 Ser honesta conmigo, para saber, aunque sea un poquito, cuándo rendirme y cuándo seguir. No quedarme donde no soy feliz ni irme de donde sí puedo serlo, solo por miedo.


Es sencillo: que pase lo que tenga que pasar.


Ya no quiero un cuerpo perfecto para las fotos; agradezco un cuerpo sano.
Ya no quiero dinero para comprar muchas cosas; agradezco abundancia para estar en paz y ayudar.
Ya no quiero un príncipe azul; agradezco que mi compañero de vida, quiera vivirla y nos acompañe el amor.


Deseo ser mejor persona, para que las personas correctas caminen conmigo. Porque no se trata de lo que quiero que vean en mí, sino de que lo que yo vea en mí me haga feliz. Y poder ser parte de la felicidad, paz o tranquilidad de alguien más.


Y tengo un gran sueño: seguir aquí, escribiendo…
Aunque no siempre sepa cómo decir las cosas. Aún con mis palabras torpes, errores y rebeldía. Pero con la firme esperanza de tocar corazones y llegar a alguien que diga: yo también me he sentido así.

Ser compañía. Y, por qué no, ejemplo —aunque no sea perfecta— de que se puede escribir de bondad, esperanza y de lo bueno que hay, incluso con el alma hecha cachitos.


Porque las palabras honestas, dichas desde el amor, siempre encuentran el camino correcto para llegar a su destino. Y hacerlo desde el corazón, porque aprendí que es realidad lo que me dijeron sobre este blog:  «No todos van a entenderlo, pero quien lo entienda, lo va a sentir. Y eso, María, es exactamente para lo que sirve escribir ✨».


Para terminar

Sé que será un gran año, porque la fe es lo que nos queda… y de ahí hay que colgarnos si es necesario.


Gracias, muchas gracias por ser las personas correctas para mí, gracias por leerme, compartir, darle like y comentar.

Gracias por todo lo que hacen para mostrarme que siguen aquí, siendo parte de este increíble sueño.

Gracias por todo y por tanto

Con mucho cariño y con la creencia y fe de que todo llegará con facilidad, gloria y gozo para todos.

María 📚❤️✨🍀

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2 respuestas a “Mi propósito…”

  1. Avatar de eclecticunabashedly195d6a692a
    eclecticunabashedly195d6a692a

    Siempre abrazas mi memoria!! LY

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    1. Avatar de María Q.✨️

      Gracias 😊. LY 💞

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