Hace unos días alguien me dijo que le gustaría tener una amiga como yo… y pensé: ojalá supiera.


Tengo que decir que una parte de mí se emocionó al escucharlo. Gracias por decirlo, aunque estoy lejos de ser una gran amiga. Gracias.


Pero eso me llevó a una reflexión: ¿qué buscamos realmente cuando decimos que queremos un amigo?


Yo creo que buscamos: ser vistos, ser escuchados y ser amados. Y aquí algo importante: los demás quieren exactamente lo mismo.


Se supondría que eso debería hacer todo más sencillo… pero no lo es.


Porque queremos que nos escuchen, nos quieran, nos vean y nos respeten, pero pocas veces nos preguntamos si nosotros estamos haciendo lo mismo.


Para tener un buen amigo, compañero, pareja o familia empieza por ser uno.


No podemos ir por la vida pidiendo lo que no damos.


Cuando empiezas a ocuparte de ti, a tratarte mejor, a respetarte, algo cambia. Y no siempre es que el mundo cambie,  a veces eres tú viéndolo diferente.


Hay una idea que me gusta mucho: lo bonito no se persigue, se atrae. No atrapes mariposas, haz un lindo jardín… y lo demás llegará.


Lo mismo pasa con las personas. Si sientes que a tu alrededor hay solo malas experiencias, vale la pena preguntarte desde dónde estás mirando.


Además, no puedes obligar a nadie a quererte, a escucharte o a respetarte, pero sí puedes dejar de quedarte donde eso no pasa. Y también puedes empezar por darte eso a ti.


A veces nos duele cómo alguien nos trata, pero pocas veces nos preguntamos por qué seguimos ahí.


No se trata de justificar a nadie. Pero entender que alguien que lastima, muchas veces fue lastimado, cambia la forma en la que lo vives. Duele menos. Y, sobre todo, le quitas el poder que tiene sobre ti.


Y algo importante: también necesitamos voltear a ver cómo nos estamos comportando nosotros. A veces, nosotros somos el malo o la mala de la historia.


Así que, si alguien te lastimó, perdona. No por los demás, eso es por ti, y hazlo no para quedarte, sino para avanzar.


Cuando haces esos ajustes —verte realmente, ver a los demás con compasión, perdonar y perdonarte— algo se acomoda. Las personas correctas se quedan. Las demás se van.


Así que la pregunta no es qué tipo de amigos quieres tener. Es si tú ya eres ese amigo.


Porque cuando te das la oportunidad de ser una buena amiga o amigo, te darás cuenta que ya ni siquiera necesitas tener tantos. Pocos serán suficientes para hacer más linda tu vida. Y, sin duda, el mejor de todos serás tú mismo.


Si a eso le  sumas tu fe, serás imparable.


Y ojalá algún día, como dijo el escritor Fiódor Dostoyevski, encontremos a alguien con quien podamos hablar como lo hacemos con nosotros mismos.


Gracias por leerme, por compartir y por todo eso tan lindo que haces para hacerme sentir acompañada.


Nos vemos en la próxima. No olvides seguirme en mis redes. Y te recuerdo que mi libro digital Las Recetas de la Abuela – para curar el alma también puede ser un gran amigo. Te dejo el link al final.


Gracias por todo y por tanto.
Un abrazo grande, con mucho cariño,


María 📚🍀✨🕯️❤️

Redes sociales y tienda virtual ✨👇🏾

🤍

Posted in

2 respuestas a «Se trata de ti.»

  1. Avatar de radiantc1da497ac9
    radiantc1da497ac9

    Muy bien, cada vez mejor mí niña hermosa.

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de María Q.✨️

      Gracias Tita ❤️ gracias por ser la mejor compañera de vida

      Me gusta

Deja un comentario